Saludos de nuevo, gente. Desde una ola
de calor y viento regreso aquí, a explayarme un rato.
Como digo en el título de la entrada,
el pasado sábado me estrené con las nuevas misiones de vórtice,
esas que parecen ser del agrado mayoritario de todo el mundo, dejando
de lado su aleatoriedad.
Tanto yo como mi amigo no habíamos
testeado esas misiones aún, aunque yo luego ví que partía con la
ventaja de haberme “documentado”; sabía a lo que tenía que ir,
mientras que mi compañero no, y eso condiciono en mayor o menor
medida la partida, puesto que él carecía de movilidad y capacidad
de negarme el centro del campo.

